
Excursión a Sanlúcar de Barrameda por el Guadalquivir
Sanlúcar de los duques: poder, vino y mar
Si el río explica el papel atlántico de Sanlúcar, los Medina Sidonia, las bodegas y el barrio marinero explican su carácter.

El 20 de octubre de 2024, el grupo de amigos que más tarde constituiría Horizonte 1492 volvió a Sanlúcar de Barrameda, una ciudad que merece más de una visita. Si el viaje del año anterior se centró en su papel como puerto de Colón y de Magallanes y Elcano, esta segunda excursión invita a mirar otro rostro de la ciudad: el de la casa nobiliaria que la gobernó y el del vino que la hizo famosa.
Los señores de Sanlúcar
Durante siglos, Sanlúcar estuvo vinculada a la Casa de Guzmán, que más tarde recibió el título de duques de Medina Sidonia, una de las mayores casas nobiliarias de España. Su poder se apoyó en el dominio del territorio, en el control del puerto y en una gran fortuna. Uno de sus miembros, Alonso Pérez de Guzmán, VII duque, fue designado en 1588 para mandar la Armada que Felipe II envió contra Inglaterra. Su palacio ducal, en el Barrio Alto, sigue siendo un símbolo de ese pasado y un buen ejemplo de cómo se organizaban la residencia y la administración de una gran casa señorial.

Manzanilla: el vino del mar
Sanlúcar es la cuna de la manzanilla, un vino fino único que se cría bajo velo de flor y madura en bodegas situadas cerca del mar y del estuario. La humedad y la brisa atlántica influyen en la crianza, y por eso la manzanilla tiene un carácter más ligero y salino que otros finos de la zona. Cuenta con una denominación de origen propia, ligada a la ciudad, y su ciclo de crianza, basado en el sistema de criaderas y soleras, sigue siendo una de las señas de identidad de Sanlúcar.
Bajo de Guía y la cocina del río
El barrio marinero de Bajo de Guía, junto a la desembocadura del Guadalquivir, es el lugar donde mejor se percibe la relación de la ciudad con el agua. Desde allí parten barcos hacia Doñana, y su paseo está lleno de restaurantes donde se sirve el pescado y marisco local, entre ellos el celebrado langostino de Sanlúcar. Esta cocina, sencilla y de producto, es la continuación natural de la historia pesquera y comercial de la villa.

Caballos en la orilla
Entre las tradiciones más singulares de Sanlúcar están las carreras de caballos en la playa, que se celebran desde mediados del siglo XIX y se consideran las más antiguas de su tipo en España. Cada verano, la orilla del Guadalquivir se convierte en pista, y con ellas se reúne buena parte de la vida social de la ciudad.
Volver para comprender mejor
Regresar a un lugar permite verlo con ojos nuevos. En Sanlúcar, esa segunda mirada descubre que la historia no solo se escribe con grandes viajes, sino también con familias, oficios, vinos y costumbres. Una idea que Horizonte 1492 comparte: el patrimonio es también lo que se hace, se bebe y se celebra.
Seguimos descubriendo juntos nuestro patrimonio.
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